La pregunta llega siempre con cuatro opciones encima de la mesa: tótem de pie, tótem de sobremesa, tablet en mostrador o QR para móvil. Cada una tiene un coste, un tipo de uso y una tasa de respuesta distinta. La buena noticia: no son excluyentes; mucha gente combina dos.
1. Tótem de pie
Pantalla táctil grande (43"–55") sobre un soporte de suelo, con altura para usar de pie y sin agacharse. Muy visible: su presencia ya invita a interactuar.
- Coste orientativo: 1.200 – 2.500 € (hardware), media razonable 1.500 €.
- Ventajas: alta visibilidad, robustez, asume mucho uso 24/7, transmite seriedad.
- Inconvenientes: ocupa espacio (mínimo 60×60 cm de huella), necesita enchufe cercano, hay que asegurarlo si está en zona pública.
- Ideal para: ayuntamientos, hospitales, vestíbulos de clínicas, recepciones de hoteles, zonas amplias de centros comerciales.
2. Tótem de sobremesa
Una tablet montada sobre una peana metálica o de plástico de calidad, con cable oculto y soporte estable. Mucho más discreto que un tótem de pie, pero igual de profesional.
- Coste orientativo: 250 – 700 € (tablet + soporte), media razonable 400 €.
- Ventajas: bajo coste, fácil de instalar, ocupa muy poco, se puede mover.
- Inconvenientes: menos visible que un tótem de pie, hardware menos robusto si es tablet doméstica. Conviene optar por tablet industrial (sube unos cientos de euros) si va a tener uso intensivo.
- Ideal para: mostradores de recepción, salas de espera, pequeños comercios, despachos médicos individuales.
3. Tablet de mostrador (modo kiosko)
La tablet va sobre el mostrador sin peana, como un dispositivo más. El personal la pasa al cliente o el cliente la toma. Necesita gestionarse con cuidado para que no se la lleven y para que vuelva siempre a la encuesta — eso lo resuelve el modo kiosko del software.
- Coste orientativo: 150 – 500 € (la tablet sola).
- Ventajas: el más barato, máxima flexibilidad, permite que el personal pida la valoración activamente.
- Inconvenientes: cargas constantes, riesgo de robo si no está sujeta, sesgo si el personal mira mientras se puntúa.
- Ideal para: pequeños comercios con poco flujo, profesionales independientes, eventos puntuales.
4. QR para móvil
Un cartel con un código QR que el cliente escanea con su móvil. Sin dispositivo propio, sin app, sin login. La encuesta se abre en el navegador y se envía.
- Coste: prácticamente cero (solo el cartel).
- Ventajas: coste nulo, escalable a infinitas ubicaciones, perfecto para mesas de restaurante, habitaciones de hotel, eventos.
- Inconvenientes: tasa de respuesta más baja (la gente tiene que sacar el móvil, escanear y dedicar 30 segundos voluntariamente), exige diseño cuidado del cartel para que invite a actuar.
- Ideal para: hostelería (mesa, habitación), comercios pequeños, eventos, complemento al tótem físico.
5. Comparativa rápida
| Formato | Coste medio | Visibilidad | Tasa de respuesta | Mejor caso |
|---|---|---|---|---|
| Tótem de pie | ~1.500 € | Muy alta | Alta | Vestíbulos, OAC, hospitales |
| Tótem sobremesa | ~400 € | Media | Media-alta | Mostradores, salas de espera |
| Tablet de mostrador | ~250 € | Baja | Depende del personal | Comercios pequeños, eventos |
| QR para móvil | ~0 € | Solo lo que veas en cartel | Baja | Hostelería, complemento |
Los precios son orientativos de mercado en España (2026), solo del hardware y sin contar el software ni la instalación.
6. Combinar formatos: el setup que mejor funciona
En muchos clientes lo que mejor funciona no es elegir uno, sino combinar dos formatos:
- Tótem de pie en vestíbulo + QR en zonas secundarias (sala de espera, habitaciones, mesas). El tótem capta el "momento de la verdad" y el QR amplía cobertura.
- Tótem sobremesa por servicio + tableta de evento puntual. Cada servicio tiene su tótem permanente y reservas la tablet para campañas o eventos.
- Tótem de pie en sede central + QR en oficinas pequeñas. Inversión grande donde hay flujo, coste cero donde no.
En resumen
No hay un "mejor formato": hay un formato que encaja con tu espacio, presupuesto y flujo de clientes. Lo importante no es el hardware sino la visibilidad y el momento: una encuesta a tres metros de la puerta de salida, en el segundo correcto, con tres preguntas claras, gana siempre a la mejor tablet del mundo metida en un rincón.
Si tienes dudas, lo que solemos recomendar es empezar pequeño: un tótem de sobremesa o una tablet de mostrador, medir la tasa de respuesta y los resultados durante un mes, y solo entonces decidir si compensa pasar a un tótem de pie.